Desde 1950 hasta 2015 hubo 2.208 de 347 montañas que erupcionaron. La peor tragedia fue la provocada por una pequeña actividad del nevado del Ruiz que destruyó Armero y mató al menos 23.000 personas.

Poco para la gran explosión del Tambora en Indonesia, que en 1815 acabó con la vida de decenas de miles y produjo un año sin verano en Europa y Norteamérica.

El mundo necesita estar preparado para cuando llegue la próxima gran erupción, de acuerdo con un estudio publicado en Geosphere por Chris Newhall, Stphen Self y Alan Robock.

Las consecuencias pueden ser funestas. Hace solo ocho años la actividad del Eyjafjallajökull en Islandia produjo el colapso aéreo en buena parte de Europa y pérdidas globales por más de 5.000 millones de dólares al afectarse el comercio mundial

“La próxima erupción VEI-7 puede ocurrir en nuestras vidas o podría estar a cientos de años”, explicó Newhall.

VEI es el Índice de Explosividad Volcánica que va hasta 8. Un aumento de una categoría significa una erupción 10 veces más potente. La del Tambora fue 7.

Aunque esa ocurrió hace dos siglos, la afectación sería peor hoy: 800 millones de personas residen en un radio de 100 kilómetros de volcanes activos en 86 países. Un número que para Newhall y colegas es de 20 a 30 millones considerando países como Indonesia y Filipinas, con una gran actividad volcánica.

En 1257 una explosión VEI-7 en lo que hoy es Indonesia pudo contribuir a la pequeña edad de hielo que duró varios siglos.

Para Robock, citado por Nature, “estas cosas son importantes para el planeta, pero la próxima vez será en un ambiente muy diferente”.

En 2015, un reporte para Naciones Unidas sobre las amenazas y el riesgo volcánico catalogó (con base en los datos del Instituto Smithsoniano que los registra desde 1960) 1.551 volcanes, 596 con actividad desde el año 1500 y 866 con erupciones en el Holoceno (últimos 10.000 años). La base de datos cuenta 9.444 erupciones, aunque hay muchos más volcanes que han estado activos en el Cuaternario (los últimos 2,6 millones de años).

Otra base de datos diferente incluye 3.130 volcanes en el Cuaternario, lo que significa que muchos están dormidos. La clasificación cambia según la actividad. El Sinabung en Indonesia explotó en 2010, pero no tenía registros en el Holoceno.

El Smithsoniano estableció que solo 30 % de los volcanes tienen información de antes del año 1500 y 36 % no antes de 1900. A medida que se retrocede en el tiempo hay menos datos. Se estima que solo 40 % de las erupciones entre 1500 y 1900 se conocen y apenas 15 % de las del Holoceno antes del año 1 de nuestra era se conocen.

Desde 1950 el registro es exacto sobre los volcanes en la superficie, de los marinos la información es incompleta porque muchas veces no se observan.

El informe de Naciones Unidas revela que desde el año 1600 los volcanes han dejado 280.000 muertos. Los más funestos en los últimos dos siglos son el Tambora, que causó 60.000 decesos, el Pelée en 1902 con 28.800 fallecidos y el Ruiz, con 23.000.

Hoy más del 90 % del riesgo volcánico está concentrado en cinco países: Indonesia, Filipinas, Japón, México y Etiopía.

Más allá de las muertes, está el número de desplazados: más de dos millones de personas desde 1985, muchas de ellas sin retorno. La erupción del Merapi en Indonesia en 2010 hizo evacuar 400.000 personas; hubo 386 muertos.

¿Cuándo será el próximo? No se sabe. Newhall y colegas sugieren estar preparados para uno VEI 7 estudiando los potenciales efectos en las comunicaciones: la humedad atmosférica y las cenizas podrían incidir hasta en el GPS.

Y dan una lista de volcanes que podrían producir una erupción de esa magnitud: el Taupo en Nueva Zelanda (produjo una tipo VEI 8 hace 26.500 años) y el monte Damavand en Irán, a 50 kilómetros de Teherán.

 

Artículo original: El Colombiano

Artículo tomado de: El Colombiano